Cocinar para niños se puede resolver sin complicarse demasiado. Estas cuatro recetas son sencillas, entran por los ojos y se adaptan bien a distintas edades.
Nuggets de pollo al horno
Corta pechugas de pollo en trozos, pásalos por huevo batido y luego por una mezcla de pan rallado integral con pimentón, ajo en polvo y sal. Hornea a 200 °C durante 18 o 20 minutos, hasta que estén dorados. Al no freírse llevan mucha menos grasa que los industriales y ninguno de sus aditivos. Sírvelos con una salsa de yogur con eneldo para mojar.
Macarrones con verduras escondidas
Sofríe zanahoria, calabacín y pimiento, añade tomate triturado y deja reducir. Tritura la salsa hasta que quede lisa, de modo que las verduras desaparecen en la textura pero siguen ahí. Mézclala con pasta integral cocida y ralla queso por encima. Con niños que rechazan la verdura suele funcionar mejor que insistir con el plato a la vista.
Tortilla de patata con espinacas
Incorpora un puñado de espinacas baby al huevo batido antes de añadir las patatas. La espinaca se integra sin cambiar el sabor de la tortilla y aporta hierro, folato y vitamina K. Los niños que rechazan las espinacas solas suelen aceptarlas en este formato.
Muffins de avena y plátano
Mezcla dos plátanos maduros triturados con 150 g de copos de avena, dos huevos, una cucharadita de levadura y una pizca de canela. Si quieres, añade arándanos o pepitas de chocolate negro. Rellena los moldes de muffin y hornea a 180 °C durante veinte minutos. No llevan azúcar añadida y aguantan bien en la mochila para el desayuno o la merienda.
Ingredientes y utensilios recomendados: Para preparar estas recetas no hace falta nada especial, basta con copos de avena y una batidora de vaso.





