Un almuerzo ligero puede resultar apetecible y saciar sin problema si se combinan bien los ingredientes frescos, y además se resuelve en poco tiempo, incluso para llevarlo preparado de casa.
Ensaladas que funcionan como plato completo
La ensalada de quinoa con aguacate y tomate cherry es de las más completas, porque la quinoa aporta proteína vegetal y la mezcla con aguacate y limón resulta saciante. Para la ensalada de espinacas con fresas, aguacate y nueces, prepara una vinagreta ligera de vinagre balsámico con un toque de miel y mostaza. Si tienes la quinoa ya cocida y guardada en la nevera, cualquiera de las dos se monta en 10 minutos.
Platos principales ligeros y nutritivos
La pechuga de pollo a la plancha con vegetales asados (zanahorias, pimientos, calabacín y cebolla con aceite de oliva) es la opción más versátil, ya que se puede cocinar en tanda para varios días. El salmón al horno con espárragos sale igual de rápido y aporta omega-3, con 20 minutos de horno a 180 °C y un aliño de limón, eneldo y pimienta. Las dos opciones admiten prepararse la noche anterior y comerse frías o recalentadas.
Sopas reconfortantes para días fríos
La sopa de lentejas con zanahoria, apio, cebolla y tomate, sazonada con comino y pimentón, reúne fibra, proteína vegetal e hidratos de carbono en un solo plato. La crema de calabaza con jengibre y leche de coco es la más rápida del grupo, se hace en 25 minutos y aguanta hasta tres días en la nevera. Sírvela con semillas de calabaza tostadas para añadir textura.
Ingredientes y utensilios recomendados: Para la crema de calabaza necesitarás una batidora de mano o de vaso, y un bol grande para preparar las ensaladas.





