Si tienes hijos en casa, sabes lo complicado que puede ser conseguir que coman verduras. Las croquetas de verduras son una solución perfecta: crujientes por fuera, cremosas por dentro y llenas de brócoli, zanahoria y espinacas que ni siquiera van a notar. Esta receta está pensada para que las hagas un día cualquiera de semana, se congelen bien y salven más de una cena o merienda.
Por qué las croquetas son perfectas para esconder verduras
El empanado crujiente y la bechamel cremosa son aliados perfectos cuando se trata de convencer a los más pequeños. La textura familiar de la croqueta hace que los niños acepten sin rechistar ingredientes que rechazan en otros platos. El truco está en picar las verduras muy finas o pasarlas por la batidora para integrarlas completamente en el relleno.
Además, esta receta funciona como merienda, cena o guarnición, lo que la convierte en una de esas preparaciones que merece la pena dominar desde el principio.
Ingredientes para 20 croquetas
Para el relleno necesitas:
- 200 g de brócoli cocido (o al vapor)
- 1 zanahoria mediana rallada
- Un puñado de espinacas frescas picadas
- 50 g de queso tierno rallado (tipo Emmental o Edam)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla pequeña picada fina
- 60 g de harina de trigo
- 400 ml de leche entera
- Sal, pimienta y nuez moscada al gusto
Para empanar:
- 2 huevos batidos
- Pan rallado (cantidad necesaria)
Cómo hacer croquetas de verduras paso a paso
Preparar el relleno de verduras
Calienta el aceite en una sartén a fuego medio y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Añade la zanahoria rallada y saltea dos minutos. Incorpora las espinacas picadas y el brócoli cocido bien escurrido, aplastado con un tenedor. Remueve un par de minutos para que se integre todo.
Añade la harina, remueve bien y vierte la leche poco a poco sin parar de remover. Cocina a fuego suave unos 8-10 minutos hasta obtener una bechamel espesa que se despegue de las paredes. Añade el queso rallado, salpimenta y reserva la nuez moscada si los niños son muy pequeños. Extiende la masa en una fuente, tapa con film pegado a la superficie y deja enfriar al menos 2 horas en la nevera.
Dar forma y empanar
Con las manos ligeramente aceitadas o con dos cucharas, forma las croquetas en cilindros o bolitas. Pásalas primero por huevo batido y después por pan rallado, apretando bien para que el empanado quede uniforme. Para una capa más crujiente, repite el proceso: huevo y pan rallado por segunda vez.
Cocinar: horno, freidora de aire o sartén
Tienes tres opciones según tus preferencias:
- Freidora de aire: 12 minutos a 200 °C, dándoles la vuelta a la mitad. Quedan doradas y crujientes con muy poco aceite.
- Horno: Precalienta a 200 °C. Coloca las croquetas en bandeja con papel vegetal, pincélalas con aceite y hornea 20 minutos girándolas a mitad de cocción.
- Sartén con poco aceite: Dóralas a fuego medio-alto girándolas para que se doren por todos los lados uniformemente.
Si usas freidora de aire habitualmente con niños, una freidora de aire sin aceite es una de las mejores inversiones para cocinar recetas más saludables de forma rápida y con mucho menos tiempo.
Trucos para que salgan perfectas
- La masa fría es clave: Si la dejas enfriar menos tiempo, las croquetas se rompen al formarlas. Dos horas mínimo, y si puedes de un día para otro, mejor.
- Pica muy fino las verduras: Los trozos grandes hacen que la croqueta se abra al freír. Una picadora o procesador de alimentos te lo pone fácil.
- Pan rallado con especias: Mezcla el pan rallado con un poco de ajo en polvo u orégano para un sabor extra que los niños suelen aceptar bien.
- No llenes la sartén: Deja espacio entre croquetas para que el aceite mantenga la temperatura y no las empape.
Cómo conservar y congelar las croquetas
Estas croquetas se congelan perfectamente antes de freír. Coloca las croquetas empanadas en una bandeja sin que se toquen y mételas al congelador. Cuando estén sólidas, pásalas a una bolsa o tupper hermético. Se conservan hasta 3 meses. Para cocinarlas, ve directamente del congelador a la freidora de aire o sartén sin descongelar, añadiendo unos minutos extra de cocción.
En nevera, las croquetas ya cocinadas aguantan bien 3 días en un recipiente tapado.





