Un almuerzo rápido no tiene por qué ser un bocadillo de bar ni un tupper sin gracia. Con ingredientes frescos y algo de planificación se come bien en 15 minutos o menos, incluso en días de mucho trabajo.
Ensalada de atún con huevo y aguacate
Mezcla en un bol lechuga o rúcula, atún en conserva al natural, un huevo duro cortado, medio aguacate en dados, tomate cherry y aceitunas, y aliña con aceite de oliva y vinagre de Módena. Sale un almuerzo completo, con proteína, grasa saludable y fibra, y si el huevo ya está cocido lo tienes en menos de cinco minutos.
Wrap integral de pollo y verduras
Extiende una tortilla integral, unta hummus y añade tiras de pollo cocido o a la plancha, pimiento asado, espinacas y un poco de salsa de yogur con eneldo. Enrolla y sirve. Es un almuerzo equilibrado y fácil de transportar que, preparado por la mañana, aguanta bien en la nevera hasta el mediodía.
Sopa de lentejas rápida
Sofríe la cebolla, el ajo y la zanahoria durante cinco minutos, añade las lentejas rojas lavadas (no necesitan remojo), el caldo de verduras, la cúrcuma, el comino y el pimentón, y cuece 18-20 minutos. Las lentejas rojas se deshacen solas y espesan la sopa sin necesidad de batidora. Aporta proteína vegetal, fibra y hierro.
Bowl de quinoa con verduras asadas
Aprovecha la quinoa cocida del día anterior y mézclala con verduras asadas que tengas en la nevera (pimiento, calabacín, berenjena) o con espinacas crudas, garbanzos en conserva y un aliño de limón con comino. Si lo tienes todo preparado, montarlo lleva tres minutos. La quinoa aporta proteína completa y el garbanzo suma fibra y hierro.
Ingredientes y utensilios recomendados: Para estas recetas no hace falta nada especial, basta con quinoa tricolor y una batidora de vaso.





