Los postres saludables ganan cuando se trabaja con ingredientes que ya son dulces por naturaleza, como el plátano maduro, los dátiles o la fruta de temporada. Con estas tres recetas se puede prescindir del azúcar refinado sin que el resultado pierda sabor.
Tarta de queso sin horno con frutos rojos
Para la base, tritura 150 g de galletas integrales con tres cucharadas de aceite de coco hasta obtener una masa que compacte, prénsala en un molde desmontable y métela en la nevera. Mientras se enfría, bate 300 g de queso crema con 150 g de yogur griego, dos cucharadas de miel y el zumo de medio limón hasta que quede suave. Vierte el relleno sobre la base y refrigéralo cuatro horas. Cubre con frutos rojos frescos antes de servir. No hace falta horno ni azúcar refinada, y el queso y el yogur aportan una buena cantidad de proteína.
Trufas de cacao y dátiles
Tritura 200 g de dátiles sin hueso con tres cucharadas de cacao puro, dos cucharadas de mantequilla de almendras y una pizca de sal marina. Si la mezcla queda muy densa, añade una cucharada de leche vegetal. Forma bolitas con las manos y rebózalas en cacao puro, coco rallado o semillas de sésamo. Refrigéralas 30 minutos antes de servir. Dos trufas aportan fibra y magnesio, y liberan la energía de forma más gradual que un dulce con azúcar añadido.
Crumble de manzana y avena
Pela cuatro manzanas, córtalas en dados y mézclalas con canela y una cucharada de miel. Colócalas en una fuente de horno. Para la cobertura, mezcla 100 g de copos de avena con dos cucharadas de mantequilla de almendras, una cucharada de miel y canela hasta obtener una textura arenosa. Repártela por encima de las manzanas y hornea a 180 °C durante 25 minutos. No lleva harina ni mantequilla convencional, y la manzana aporta casi todo el dulzor.
Ingredientes y utensilios recomendados: Para estas recetas necesitas sobre todo una batidora o robot de cocina para triturar los dátiles y las galletas, un molde desmontable para la tarta y una fuente de horno para el crumble.





