Conseguir que los niños coman bien no tiene que ser una batalla diaria. Estas tres recetas se preparan rápido, entran por los ojos y admiten cambios según los gustos de cada uno.
Batidos de frutas y verduras
Los batidos son una forma eficaz de incluir vitaminas y fibra sin que los niños lo noten demasiado. Mezcla en la batidora plátano con fresas, o prueba la combinación de espinacas con manzana y un poco de miel. Conviene hacerlos coloridos y darles nombre, porque un «batido arcoíris» genera más interés que un batido de verduras. Usa yogur natural o leche vegetal como base para añadir proteína y cremosidad.
Pizzas caseras con vegetales
La pizza hecha en casa permite controlar los ingredientes y convertir la cocina en un juego. Usa masa integral o de coliflor como base, añade salsa de tomate y deja que los niños elijan sus vegetales: pimientos, champiñones, espinacas, tomate o cebolla. Espolvorea un poco de queso rallado por encima y hornea. Cuando los niños participan en la preparación, tienen más disposición a comer lo que han creado.
Brochetas de frutas
Corta en trozos pequeños la fruta de temporada y anima a los niños a armar sus propias brochetas alternando colores. Puedes acompañarlas con yogur griego para mojar o un hilo de chocolate negro derretido. Funcionan bien como merienda, postre o para fiestas infantiles, y tienen la ventaja de que se montan en un minuto y sin cocción.
Ingredientes y utensilios recomendados: Para estas recetas basta con una batidora de vaso y unos moldes para barritas.





