La crema de espárragos verdes es una de esas recetas que llegan con la primavera y se convierten rápidamente en favoritas. Sencilla, elegante y llena de nutrientes, es perfecta tanto como primer plato en una comida especial como en el menú diario de lunes a viernes.
Ingredientes para 4 personas
- 500 g de espárragos verdes frescos
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 patata mediana (unos 150 g)
- 750 ml de caldo de verduras
- 200 ml de leche evaporada o bebida vegetal
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto
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Preparación paso a paso
Tener los ingredientes listos antes de empezar es clave para que la receta salga perfecta en menos de 30 minutos.
1. Preparar los espárragos
Lava los espárragos y rompe cada tallo por su extremo inferior: se partirán de forma natural por donde empieza la parte tierna. Descarta los extremos duros. Corta los espárragos en trozos de unos 3 cm, reservando las puntas para decorar.
2. Sofrito base
En una cazuela, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y el ajo laminado. Sofríe durante 5-7 minutos hasta que la cebolla esté transparente. Incorpora la patata pelada y cortada en dados y rehoga 2 minutos más.
3. Cocción con caldo
Añade los trozos de espárrago (excepto las puntas) y vierte el caldo de verduras caliente. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina a fuego suave durante 15 minutos o hasta que la patata esté tierna.
4. Blanquear las puntas
Mientras la crema cuece, hierve las puntas de los espárragos en agua salada durante 2-3 minutos. Enfría en agua con hielo para conservar el color verde intenso. Reserva para decorar.
5. Triturar y texturizar
Incorpora la leche evaporada y tritura todo con una batidora de mano o en vaso. Para una textura más fina, pasa la crema por un colador fino. Ajusta la sal, añade pimienta negra recién molida y una pizca de nuez moscada. Calienta a fuego suave sin que llegue a hervir.
Presentación y servicio
Sirve la crema en cuencos calientes y corona con las puntas de espárrago reservadas. Un hilo de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal terminan el plato. En verano también está deliciosa fría, directamente del refrigerador.
Variantes y adaptaciones
Versión vegana
Sustituye la leche evaporada por bebida de avena o de almendra sin azúcar. El resultado es igual de cremoso y completamente vegano.
Más proteína
Añade 100 g de queso crema tipo quark al triturar para obtener una crema más espesa y proteica. También puedes incorporar garbanzos cocidos para convertirla en un plato más completo.
Con toque cítrico
Unas gotas de zumo de limón y ralladura de la piel aportan frescor y realzan el sabor de los espárragos. Ideal si la sirves fría.
Beneficios nutricionales de los espárragos
Los espárragos verdes son una de las verduras más completas de la temporada primaveral. Son ricos en folatos (vitamina B9), muy importantes durante el embarazo; vitamina K, esencial para la coagulación y la salud ósea; y vitamina C con efecto antioxidante. Aportan inulina, un prebiótico que nutre la microbiota intestinal, y son notablemente bajos en calorías: tan solo unas 20 kcal por 100 g.
Consejos para una crema perfecta
- Espárragos frescos, no en conserva. La diferencia de sabor es enorme. Elige tallos firmes con las puntas cerradas y compactas.
- No cocines en exceso. Cuanto más tiempo pasan los espárragos en el fuego, más pierden su color verde y su sabor fresco.
- El agua helada para las puntas es clave. El choque térmico detiene la cocción y fija el color brillante.
- Tritura en caliente. La crema emulsiona mejor cuando los ingredientes están bien calientes.
- Conservación. Aguanta hasta 3 días en la nevera en recipiente hermético. También se puede congelar sin la leche evaporada (añádela al calentar).




