El shakshuka engancha a la primera. Es un guiso de huevos pochados en una salsa de tomate, pimiento y especias, originario del norte de África y adoptado después por toda la cocina de Oriente Medio, sobre todo en Israel, Túnez y Marruecos, que saca mucho partido a ingredientes muy corrientes.
Casi todo su mérito está en lo sencillo que resulta, porque se prepara en una sola sartén, con ingredientes básicos y en menos de 30 minutos. Funciona igual de bien para un brunch de fin de semana que como cena entre semana, y tiene una profundidad de sabor que sorprende a quien lo prueba por primera vez.
Aquí tienes la receta tal como se prepara en las casas de Oriente Medio desde hace generaciones, sin atajos y con el equilibrio de especias que le corresponde, además de los trucos para que los huevos queden bien pochados en la salsa.
Ingredientes del shakshuka (para 2-3 personas)
Para el shakshuka necesitas ingredientes muy accesibles, y seguramente casi todos los tengas ya en la despensa:
- 6 huevos camperos
- 800 g de tomate triturado (o tomates maduros pelados y troceados)
- 2 pimientos rojos medianos, cortados en tiras finas
- 1 cebolla grande, picada
- 4 dientes de ajo, laminados
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de pimentón dulce (o mezcla con picante al gusto)
- ½ cucharadita de cúrcuma molida
- ¼ cucharadita de cayena o pimentón picante (opcional)
- Sal y pimienta negra al gusto
- Un puñado de perejil o cilantro fresco para decorar
Opcional pero muy recomendable: 100 g de queso feta desmenuzado por encima, pan de pita o pan artesano para acompañar.
Cómo preparar el shakshuka paso a paso
Todo el plato se cocina en la sartén, desde la base de verduras hasta el pochado de los huevos, así que conviene usar una sartén amplia y de fondo grueso que reparta bien el calor.
Preparar la base de tomate con especias
- Calienta el aceite de oliva a fuego medio en una sartén grande (mínimo 28 cm de diámetro). Si tienes una sartén de hierro fundido, es el recipiente ideal para este plato.
- Sofríe la cebolla durante 6-8 minutos, removiendo, hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
- Añade el ajo laminado y los pimientos en tiras. Cocina otros 8-10 minutos, hasta que los pimientos estén tiernos y caramelizados.
- Incorpora el comino, el pimentón, la cúrcuma y la cayena. Remueve durante 1 minuto para tostar las especias en el aceite: verás cómo la mezcla se vuelve aromática y el aceite toma color.
- Añade el tomate triturado, sazona con sal y pimienta, y cocina a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando. La salsa debe reducir y espesar ligeramente.
Añadir los huevos y terminar la cocción
- Cuando la salsa esté lista, haz seis pequeños huecos con una cuchara. Casca un huevo en cada hueco con cuidado.
- Tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo durante 6-8 minutos. El tiempo exacto depende de cómo te gusten los huevos: 6 minutos para yema líquida, 8-10 minutos para yema más cuajada.
- Retira del fuego, espolvorea perejil o cilantro picado y sirve directamente en la sartén.
Variantes del shakshuka que vale la pena probar
Con la receta base dominada, el shakshuka admite muchas variaciones. Estas son las más habituales:
Shakshuka verde
En lugar de la base de tomate rojo se usan tomatillos (o tomate verde), espinacas frescas, jalapeño y cilantro, y sale una versión más fresca y herbácea que se ha puesto de moda. El procedimiento no cambia; primero la base verde y después los huevos.
Shakshuka con queso feta y aceitunas
Es la variante más mediterránea. Añade entre 80 y 100 g de queso feta desmenuzado y un puñado de aceitunas negras Kalamata justo antes de los huevos; el feta se derrite un poco en la salsa caliente y deja una cremosidad salada muy agradable.
Shakshuka con merguez o chorizo
Si buscas algo más contundente, añade merguez (salchicha especiada árabe) o chorizo picado al sofrito inicial y el plato se convierte en un almuerzo completo con más proteína.
Consejos para que el shakshuka quede perfecto
- La sartén importa: Una sartén de hierro fundido mantiene el calor de forma uniforme y pasa del fuego al horno sin problema. Si quieres terminar la cocción de los huevos en el horno (180 °C, 5-7 minutos), asegúrate de que tu sartén es apta.
- No te saltes el tostado de especias: Ese minuto donde las especias se cocinan en el aceite caliente antes de añadir el tomate es clave para desarrollar todo el aroma del plato.
- Controla la yema a ojo: La clara debe estar cuajada y opaca, pero la yema ideal para shakshuka es ligeramente líquida. Tapa la sartén y observa: cuando la clara pierda el brillo transparente, los huevos están listos.
- Usa tomate de calidad: Si es temporada de tomates maduros, úsalos frescos (pelados y triturados con la mano). Fuera de temporada, una buena lata de tomate triturado de calidad funciona perfectamente.
- Sirve siempre en la sartén: El shakshuka se presenta directamente en el recipiente de cocción. Lleva la sartén a la mesa con pan de pita o pan artesano para mojar.
Con qué acompañar el shakshuka
El shakshuka se sirve tradicionalmente con pan de pita o pan artesano de corteza crujiente para mojar en la salsa. También combina bien con:
- Labneh (yogur espeso árabe): una cucharada al lado refresca el plato
- Ensalada de pepino y tomate: fresca y ligera, contrapunto perfecto
- Hummus casero: para una mesa de inspiración árabe completa
- Arroz blanco: convierte el shakshuka en un almuerzo más sustancioso
Información nutricional del shakshuka
Es un plato equilibrado y nutritivo. Por ración aproximada (dos huevos con salsa, sin pan):
- Calorías: aprox. 285-320 kcal
- Proteínas: 14-16 g (gracias a los huevos)
- Grasas: 16-18 g (principalmente del aceite de oliva y la yema)
- Carbohidratos: 18-22 g (de los vegetales)
- Fibra: 4-5 g
Aporta licopeno (el antioxidante del tomate), vitaminas A y C del pimiento y proteína completa del huevo, y especias como la cúrcuma y el comino le suman propiedades antiinflamatorias.
Si vas a repetirlo a menudo, la sartén de hierro fundido de 28 cm es la mejor compra, porque reparte el calor de forma uniforme y pasa del fuego al horno sin problema; con un mantenimiento mínimo dura décadas.





