Cocinar con lo que da la temporada es la vía más corta a un plato sabroso sin complicarse. En verano, la fruta y la verdura de mercado piden preparaciones frescas y rápidas, y el calor hace el resto.
Ensaladas veraniegas
La ensalada de sandía y queso feta con menta y limón es de lo más refrescante que se puede poner en la mesa en julio, porque el dulzor de la sandía contrasta con el punto salado del feta y el ácido del limón sin necesidad de un aliño elaborado. La de tomate, mozzarella y albahaca con un hilo de vinagre balsámico es el clásico italiano que rara vez falla, sobre todo cuando los tomates están en su punto de madurez. Ninguna de las dos pasa de cinco minutos de preparación.
Batidos y smoothies de temporada
El batido de frutos rojos y plátano, con yogur natural y un poco de leche, sale cremoso y dulce sin añadir azúcar. Para algo más verde y ligero, el smoothie de mango con espinacas frescas y un chorrito de limón funciona mejor de lo que cabría esperar, porque el mango domina el sabor y las espinacas pasan desapercibidas. Usa fruta congelada si quieres una textura más fría sin recurrir al hielo.
Parrilladas al aire libre
Las verduras a la parrilla (calabacín, berenjena, pimiento y cebolla) aliñadas con aceite de oliva, sal y hierbas frescas acompañan bien casi cualquier plato de verano. Las brochetas de pollo con tomates cherry, pimientos y cebolla, marinadas con limón y orégano, se hacen en 15 minutos a la brasa y funcionan tanto con una ensalada como con arroz integral. Para que la verdura quede bien, no amontones las piezas y deja que el calor trabaje sin tapa.
Ingredientes y utensilios recomendados: Para los batidos y smoothies necesitarás una batidora de vaso, y un bol grande para preparar las ensaladas.





