Cada estación trae sus propios ingredientes en el punto óptimo de madurez, sabor y precio. Cocinar con el calendario no solo mejora la calidad de los platos: también reduce el desperdicio y el coste de la cesta de la compra.
Primavera: habas, alcachofas y guisantes
Las habas tiernas salteadas con ajo, jamón y un chorrito de vino blanco son uno de los platos más representativos de la primavera mediterránea. Las alcachofas a la plancha o al horno con aceite de oliva y sal son un entrante de temporada que no necesita elaboración compleja. Los guisantes frescos, ligeramente blanqueados y mezclados con menta y limón, funcionan como guarnición para carnes o como base de una ensalada tibia con queso de cabra.
Verano: berenjenas, pimientos y melón
El pisto manchego —tomate, pimiento, calabacín y berenjena en sofrito lento— es el plato de temporada más versátil del verano: va bien como guarnición, como base de huevos revueltos o como relleno de bocadillo. Los pimientos asados en el horno a 200 °C durante 40 minutos y aliñados con aceite, sal y ajo son una guarnición que mejora de un día para otro. El melón con jamón sigue siendo una de las combinaciones de temporada más eficientes: dulzor, proteína y sal en dos ingredientes.
Otoño: boniato, coles y granada
El boniato asado entero al horno (200 °C, 45-50 minutos) con piel es uno de los carbohidratos de temporada con mejor perfil nutricional: bajo IG, betacaroteno y vitamina A. Las coles de Bruselas tostadas al horno con aceite y sal hasta quedar crujientes convierten un vegetal poco popular en uno que la mayoría acepta sin problema. La granada aporta un toque visual y antioxidante a ensaladas, yogures o platos de caza de otoño.
Invierno: coliflor, puerro y naranja
La coliflor asada al horno con cúrcuma, comino y aceite de oliva a 220 °C durante 25 minutos se transforma completamente: dorada, ligeramente crujiente y con un sabor a nuez que poco tiene que ver con la coliflor hervida. La crema de puerro y patata es el plato de invierno más sencillo y reconfortante: sofríe puerro, añade patata y caldo, cuece 20 minutos y tritura. La naranja de temporada en rodajas con canela, miel y unas nueces es el postre de invierno más rápido y nutritivo que existe.





